En una ma?ana com?n y corriente es normal que las personas antes de salir o, simplemente por costumbre se cepillen los dientes, se ba?en el cuerpo, se vistan y tomen su desayuno utilizando de forma espont?nea productos como: jab?n, shampoo, blusas, pantalones, zapatos, correas, bolsos, leche, caf?, crema, etc. y no se preguntan siquiera cu?les son los ingredientes que llevan o d?nde se fabricaron. Esta actitud demuestra que muchas personas conf?an ciegamente en los productos que han utilizado en cada actividad matutina porque la propaganda de televisi?n o de radio dijo que eran buenos y que ayudaban a bajar de peso (o algo por el estilo).